2008/07/29

Rebeca: La bella que mató a la bestia

Uno de los films más recordados (y con razón) del GRAN Alfred Hitchcock, "Rebeca" explora dentro de los desconocido en un territorio en el que el director se siente cómodo, su tierra, Inglaterra, su drama romántico, y como no, la magia de su suspense.

Al poco tiempo de perder a su esposa Rebeca, el aristócrata inglés Maxim De Winter conoce en Montecarlo a una joven humilde, dama de compañía de una señora americana. Poco después, De Winter y la joven se casan, y ambos van a la mansión inglesa de Manderley, residencia habitual de De Winter. Pronto la señora Winter se da cuenta de que no puede borrar en su marido el recuerdo de su difunta esposa.

No es un libreto totalmente atípico el que narra "Rebeca", mas bien contiene mucho de los elementos que el señor Hitchcock ha ido repitiendo con éxito en su cine, pero nuevamente metiendo al espectador en una burbuja que es agitada a cada poco, sorprendiendo, enganchando en todo momento aún conociendo los cimientos argumentales. Así pues, el guión cuenta un flashback, y la primera mitad en Montecarlo, es una historia de amor convencional, pasando un poco desapercibida por el espectador. El libreto se vuelve completamente interesante en la segunda mitad del film, donde los personajes llegan a Manderley y una inmensa casa donde nadie se fía de nadie y el suspense está en el aire. Una de las magnificencias de la trama, es que el espectador sabe lo mismo que su protagonista, NADA, y las pistas se van dando a cuenta gotas. El recurso de que la película lleve el título de un personaje que no aparece, pero está totalmente explícito dentro del film es magistral e imaginativo. La belleza de algunos pasajes pasan directamente a formar el recuerdo del espectador, los diálogos misteriosos funcionan, y lo mejor, el giro final, donde la bofetada metafórica al espectador es tan tremenda, que se aplaude no una, sino dos veces el desenlace de la historia. El mensaje está claro, la perdición por la ambición, el poder de la ignorancia, la apariencia oculta o el resentimiento, la comparación, la mentira oculta, todo está perfectamente atado dentro del film, y Hitch no se anda por las ramas, lo interesante es la estancia en la enigmática Manderley, quedando por tanto excluida para mí, la primera mitad del guión, que más bien podría ser el famoso Macguffin que el propio Hithcock inventó en su cine.

Ojo al reparto, un gran acierto, los memorables personajes cumplen dentro de la esquemática y minimalista representación que dirige Hitchcock, que ya es mucho. La protagonista, la dama ingenua que se casa con el señor De Winter, la bella actriz Joan Fontaine, que bien podría considerarse una de las rubias de Hitchcock, está perfecta en su rol ingenuo y humilde. El señor De Winter, misterioso galán interpretado por el famoso actor Laurence Olivier engaña casi siempre al espectador, su propósito esté quizás muy oscurecido por la penumbra psicológica que Hitchcock mete dentro de sus personajes, pero sinceramente creo que cumple su cometido, sobre todo en la parte más dramática del film, y no tanto en la romanticona (que es la de menos). Ojo con el PAPELÓN de la actriz Judith Anderson, interpretando a la ama de llaves de la mansión, TREMENDA "villana" del film, no se olvida y realmente es el alma de las mejores partes de la película. Los secundarios en general, bastante bien, George Sanders en su papel de amante de la fallecida Rebeca es bastante creíble y da un antítesis perfecto a la parte final del film con el estado anímico de los protagonistas, aunque eso si, aparece derrepente. Antes de dejar el EXCELENTE reparto, destaco el papelito cachondo de el vagabundo, Leonard Carey interpretando a un loco que realmente saca alguna sonrisa al espectador, y es un personaje muy típico del cine del Inglés.

En la dirección, chapó para Alfred Hithcock. Su uso de la cámara parece contemporáneo en todo momento, es increíble la teatralidad que imprime a la acción, pero a su vez no deja que el espectador se pierda con unos elegantes planos usando, por ejemplo, la dolly cam en casi todo el metraje, la grúa en algunas secuencias, o enfatiza en la acción-reacción de los actores acercando la cámara (Algo que Spielberg se adueñó poco después en alguno de sus films) y dramatizando con la música algunos momentos. Por ejemplo, el uso de la composición es perfecto (ojo al plano inicial, lleno de majestuosidad fílmica y usando una maqueta con todos los adelantos posibles, increíble), ejemplo de ello es el uso del clima (la lluvia presagia que algo cambia a la llegada de Manderley y que moja metafóricamente a los personajes, es evidente que todo esto reluce, y así, en una secuencia, Hitchcock refleja los goterones de agua por los ventanales y las rocosas paredes de la mansión), los decorados (excelentes por cierto) y el suspense (la secuencia de la llegada a la habitación de Rebeca es "Hitchcockniana" al 100%). Es así, también que Hitchcock hace que el espectador imagine en ciertos momentos los hechos, sin mostrarse en pantalla (el juicio es totalmente visual con tan solo el uso del diálogo, o por ejemplo, ver a Rebeca con un sutil plano secuencia donde se insinúan sus movimientos con la narración del personaje de Maxim, tremenda) Genial dirección, de las mejores de su filmografía. La música, muy buena partitura de Franz Waxman, me encantó y realmente merece mención aparte. El montaje perfecto (quizás lo peor sea su alargada primera mitad) el uso empecinado del director por los fundidos es ya un clásico, solo él sabe introducirlo bien en el montaje. Lo que destaco: Hitchcock tras la cámara, el reparto, el guión en su segunda mitad, a la llegada a Manderley. Escenas: La secuencia inicial del sueño (perfecta y sin CGI, toma ya), la llegada a Manderley con todo el misterio en la mansión. Toda la parte de la habitación del ala oeste donde el ama de llaves se lleva la palma y Hitchcock consigue "acojonar" de verdad. El giro final en la cabaña donde se descubre la verdad sobre Rebeca, y la parte del juicio. Lo que menos destaco: La historia de amor inicial, se hace algo lenta y redundante.

En general, "Rebeca" entraría dentro de mis cinco películas favoritas de su excelente realizador, lo tiene todo de su cine para ser perfectamente memorable, obviando la innecesaria, pero a su vez necesaria primera mitad, creo no obstante que de eso va una obra maestra, empieza flojo, tiene una mitad excitante, y concluye con un éxtasis final que deja helado al espectador. Esperad eso, de este film y lo disfrutaréis al máximo. Un 9.

NOTA: 9/10
RECOMENDACIÓN: Amantes del buen suspense y del cine de Alfred Hitchcock.
DURACIÓN: 130 min.
AÑO: 1940
Ficha en IMDB



Sobre "Iris" [Notas]

"Creo que "Iris" cierra un círculo en Luigi Arts y abre uno nuevo. El cortometraje será también en parte una incomprensión para el espectador reacio, ya que no cuenta un argumento circular que determine ciertos patrones ni un final sorprendente, la no cotidianidad será un punto a tener en cuenta. Su escasa linealidad lleva a perfilar un personaje femenino psicológicamente diferente, tal y como yo veo a la mujer, ya pueda ser ingenua o no la representación. No es drama, pero también lo es, ni una historia de amor, desamor, siéndola en el fondo, tampoco tan surrealista como las obras anteriores, pero con su pizquita. Es una liberación detallisitica de una decepción onírica del personaje que narra la historia. También curiosamente es un musical de Broadway, suena la orquesta, hay arias operisticas y el "final feliz" simplemente es un final tal cual. Lo mejor para definir "Iris" es crudeza en todos los sentidos, admiración por un personaje femenino que tiene su realidad y su ficción definidas, edulcoradas, por nuestra manera de ver las cosas..."

2008/07/28

Batman y su rinconcito de Agosto

Tal y como ya hiciera con el mes de Mayo a Indiana Jones, el mes de Agosto que se adentra en nuestras vidas, lo dedico al caballero oscuro, Batman. Cambio el banner del blog e iremos añadiendo a la sección "especial batman" noticias y críticas sobre el mundo gótico del murciélago más famoso del celuloide. Esperemos que sea de vuestro gusto. Quedan 17 días para el estreno en nuestro país (como os odio tipos de Warner...)

En imágenes

He aquí en imágenes (algo inéditas) de lo nuevo de varios directores, películas que están en proceso, y que realmente pintan bastante bien. La foto que ilustra arriba, "Vicky Cristina Barcelona" de Woody Allen.

"The Wrestler" con Mickey Rourke y Evan Rachel Wood bajo la dirección del gran Darren Aronofsky.

"Underworld: Rise of the Lycans", tercera entrega de la saga que protagonizó en su día Kate Beckinsale, y que ahora Rhona Mitra releva en estra precuela de las otras dos.

Keanu Reeves en el remake de Ultimatum a la Tierra

Otro remake (algo sobrante en mi opinión), "Viernes 13" ahora con Michael Bay en las labores de productor...

"Push" pelicula de ciencia ficcion con Dakota Fanning, Chris Evans, Camilla Belle, y Djimon Hounsou.

"Drag me to hell" o lo nuevo de Sam Raimi.

"Knowing", de Alex Proyas con Nicolas Cage

"Changeling" lo nuevo de tito Clint Eastwood con Angelina Jolie.

"The Road" de John Hillcoat
con Viggo Mortensen

El Mago de Oz: ¡Píde un deseo!

Es una gozada ver la restauración de imagen y sonido de ese clásico incombustible, "El Mago de Oz" de Victor Fleming. Un film que gana con el tiempo, y que deja claro que con poco, todos podemos soñar, cantar y encontrar simplemente nuestro sitio, por muy trillado que suene el mensaje.

Dorothy, una niña huérfana que vive con sus tíos en una granja en Kansas, se ve arrastrada junto con su perro Totó por un tornado que les transporta a un mundo fantástico, más allá del arco iris. Allí deseosa de regresar a casa, comienza un viaje hacia la ciudad de Oz, donde un gran mago es el único que puede hacer que regrese junto a sus tíos. Por el camino, entabla amistad con un espantapájaros sin cerebro, un hombre de hojalata que desea un corazón y un león cobarde. Todos juntos irán hacia Oz en busca de sus sueños.

Siempre he creído que el guión escrito de "El Mago de Oz" es una historia para niños, pero que en su contexto, siempre ha mantenido un mensaje universal para todos, y para todas las épocas, el afán de superación, el descubrimiento de lo inimaginable, no olvidar de donde provienes o conseguir objetivos con cierto optimismo. No obstante la historia en Kansas, abre con una trama bastante sencilla (y a priori algo ridícula argumentalmente), Dorothy quejándose de que han maltratado a Totó, hasta que se presentan todos los personajes que luego en Oz, serán los diferentes seres o criaturas (este es el principal objetivo de esta parte). Tras el tornado, la historia se vuelve colorista (valga la redundancia) y todo coge un tono más insinuado para el espectador, que se despista por el maravilloso mundo que Fleming capta, pero que dentro de sus líneas, nos lleva a recordar, que la magia existe en nuestras decisiones, todo ante nosotros está en nuestro camino de baldosas amarillas personal, y que miremos más allá de la obviedad, por muchos obstáculos que pensemos que haya (la bruja, que al fin y al cabo el agua, lo puro y lo verdadero, acaban con su injuria, ¿Veis por donde va todo?), un mensaje sutil, pero claramente inolvidable, que llenará de sueños a muchas generaciones (si no lo ha hecho ya) un cuento de hadas que perdura porque, en el fondo, cuenta algo más, y así lo demuestra el libreto. No me olvido tampoco, del sentido de la aventura y la fantasía que lleva el film (ojo a la escena del castillo de la bruja, donde los protagonistas se disfrazan para entrar en el castillo, algo que se ha usado mucho en el cine a raíz de este film, señor Peter Jackson, usted sabrá bien sus claras influencias) totalmente innovadoras en su estreno, y que quedan dentro ya de la retina de todo el que la ha visto.

En el reparto, inolvidables personajes y actores, entre ellos, la protagonista indiscutible, Judy Garland en el papel de Dorothy, todos recordamos sus coletas, sus zapatitos rojos, y las ganas de matarla por su pizpireta manera de ser, jeje, aun así, inolvidable recreación, dentro ya de la historia del cine. Al igual que los tres amiguetes a cual mejor, el espantapájaros que le falta un cerebro (¿en serio?) interpretado estupendamente por el "culoinquieto" actor Ray Bolger, muy bien en sus número musicales y porque no, en su sentido común. Bert Lahr como el León cobarde, un personaje muy recordado también aunque un poquito sobreactuado en ese ridículo traje, aunque bueno, comprensible ¿verdad?. Jack Haley es el hombre de hojalata, mítico dentro de ese traje de inolvidable oxidación. Destacar el personaje de la malvada bruja del Oeste, uno de mis personajes favoritos de "El Mago de Oz" y que de pequeñito me causaba cierta intimidación, Margaret Hamilton la interpretó de maravilla, quién puede olvidar su risa maléfica, sus monos voladores o la música cuando hace acto de presencia, genial. El actor Frank Morgan, en el papel del Mago de Oz (Entre otros, creo que hace a 4 diferentes) con una importante presencia, muy acorde en su papel. En general, un reparto inolvidable, genial y carismático, lleno de vida. ¡Me olvido de Totó!, bueno otro día, jejeje.

GRAN dirección (acreditada, hubo varios directores en realidad) de Victor Fleming, usando una manufactura muy adelantada a su tiempo,su técnica roza la perfección, en el principio, el uso de la grúa o la dolly cam (en la escena del tornado) ponen de manifiesto la excelente distribución de planos. No obstante la calidad entra por la puerta (valga la redundancia de nuevo) cuando vemos el color de Oz por primera vez, con la cámara moviéndose (la dolly no para) mostrando los esplendorosos decorados (más de 10 diferentes he ido contando, y cada vez más enormes, no olvidemos en año del film, 1939), impresionante, al igual que los números musicales de Herbert Stothart, quedando algunos ya, en la historia, como el famoso "Over the rainbow" o "Were off to see the wizard", genial partitura y letras del film, me encantan, a cual mejor. Destacar la estudiada fotografía (tonos sepia en la primera parte en Kansas, no se puede imaginar de otra manera posible, y el pionero Technicolor de Oz, algo ya insuperable por aquellos días y que curiosamente Victor Fleming introdujo por primera vez en dos films suyos). Lo que destaco: La dirección, el reparto, las canciones, la fotografía, los fantásticos decorados. Escenas: La canción "Over the rainbow", La primera aparición del mundo de Oz y la bruja. La curiosa aparición del hombre de Hojalata (En "Toy Story" se metió un guiño de esta parte), la secuencia entre las flores antes de entrar en la ciudad esmeralda, El "gabinete" del Mago de Oz, TODA la magistral parte en el castillo de la bruja (para mí, de lo mejor de la película) y el final, memorable por los zapatitos marcando los tres últimos pasos del film. Lo que menos destaco: La parte inicial se hace algo ridícula argumentalmente, al igual que el traje del león, la secuencia al inicio en Oz, con los enanos Munchkin es tan recordada como odiosa para mí, se alarga un poco.

Nos encontramos ante un film que permanece inconscientemente (en mayor o menor medida) en el colectivo universal, un avance tecnológico y cinematográfico fuera de lo común en sus días, y una inolvidable aventura que nadie que aprecie el cine como método de expresión artística, debería perderse. Un 9.

NOTA: 9/10
RECOMENDACIÓN: Cinéfilos. Amantes del musical. Ver en V.O.S.E y en DVD remasterizado, toda una experiencia para los sentidos.
DURACIÓN: 101 min.
AÑO: 1939
Ficha en IMDB



Qué verde era mi valle: un pañuelo

Empiezo con un magnífico director, John Ford, y empiezo con un film impecable "Qué verde era mi valle" (Ganadora del Oscar a mejor película, compitiendo directamente con "Ciudadano Kane"), un relato familiar que contiene en su haber, demasiadas cosas, muchos adelantos a su tiempo, cosas que fueron, son y que serán, a modo de flashback, Que bonita era (es).

En un pueblo minero de Gales viven los Norman, una familia orgullosa de ser todos mineros y de respetar las tradiciones y la unidad familiar. Pero la bajada de los salarios por su trabajo en la mina enfrentará al padre Norman con sus hijos, que ven en la unión sindical de todos los trabajadores la única manera de hacer frente a los patrones. El cabeza de familia, en cambio, no quiere oír hablar de socialismo ni sindicatos.

Philip Dunne firma el impecable guión de la película. Si realmente se analiza en profundidad, encontramos ante nosotros una historia familiar, que se traslada a tiempos atrás, pero que en conjunto, se nos remonta a nuestros tiempos en su manera de ser contada (adelantada a su tiempo), un pañuelo blanco que se va arrugando con cada problema, cada injusticia, y en parte un descubrimiento a la ingenuidad de un pueblo que ve como toda la vida se le presenta en pequeñas cantidades, ya sea la miseria, la prosperidad, el cambio social y político (se presenta un modelo de familia bastante derechista conservadora que va topándose con el progresismo en las mentes) a su vez la religión, tema extremadamente peligroso en la época del film, supongo que polémico, y que trata de manera clara, directa y sin tapujos la injusta conducta del cristianismo (se le condena de hipócrita en más de una ocasión), no me extrañaría nada que en su momento, el film fuera condenado extremadamente izquierdista, que ante todo, no es, ya que toca sutilmente todo los palos de la vida. Tiempo para ver la nostalgia, el aprendizaje, la injusta medida del amor, la aparición de la muerte como punto de giro (impecablemente representada en el guión sobretodo en su parte final, un duro y frío contratiempo que quizás sea el mejor "funeral-argumental" rodado en la historia del cine). Todo esto, contando a modo de flashback por una voz en off, y desde el punto de vista de un niño que ha crecido, y ha visto como la mediocridad ha anegado su valle, ese valle que un día estuvo lleno de sueños, de magia y sobretodo, de verdes esperanzas. Lástima que la realidad sea totalmente distinta. Un guionazo con todas las letras.

En el coral reparto, encontramos al personaje del niño, el que encamina las subtramas y en general, el alma de la historia, interpretado por el actor Roddy McDowall, que hace una excelente interpretación. Quizás el personaje más interesante sea el del actor Walter Pidgeon, el joven predicador Gruffydd, que se ve inmerso en hipocresías por su amor al personaje que encarna la bellisima Maureen O'Hara, Angharad, una historia de amor que pasa del tópico, porque realmente lo lleva a otro nivel, poco visto en el cine, así que atención. Destacar a los personajes que hacen de los padres del chico, por un lado, Donald Crisp, en un papel que destaca por su extrema sobriedad (acoplado a un canon bastante chapado a la antigua), y a su vez por ser inolvidable y tierno. La madre, impecable trabajo de Sara Allgood, llena de coraje y buenas frases, algunas con cierto humor, cargadas de irónia y franqueza. El resto, muy acorde, destacaría también el papelito de otra dama del film, Anna Lee, curiosamente todos los papeles femeninos aportan cierto grado de inteligencia y dinamismo al film sin decir mucho, cosa bastante impecable. Un reparto excelente, cargados de buenos momentos e inolvidables caras.

Y he aquí a John Ford, grande entre grandes, colocando justo la cámara donde lo pide la secuencia, siendo ejecutor objetivo, y centrado en sacar lo máximo de sus actores, eso si, antes de eso, se preocupa en decirnos las veces que haga falta, que todo ocurre en un mismo lugar, mostrando con detalle el pequeño valle, el espectador no se pierde en todo momento, y aunque la dirección carece de artificio y está enfocada de una manera teatral, Ford llena de ritmo y detalle cada secuencia, por lo que su trabajo tras la cámara es sobresaliente, es sutil y a su vez sin él, nada tendría sentido. Alfred Newman compone una partitura correcta (quizás algo abultada orquestalmente hablando) que pasa desapercibida, pero que ahí está. Destacar la magistral fotografía en blanco y negro, llena de vida. Lo que destaco: El guión, sublime en contenido, John Ford tras la cámara. Escenas: El inicio, la historia de amor principal, El niño dentro del colegio y sus posteriores consecuencias, la parte del giro final, un discurso en la iglesia y un cierre ciertamente duro y como pocas veces se ha visto en pantalla, totalmente inesperado. Lo que menos destaco:A veces se hace algo lenta, la caída de la madre y el crío a la charca helada es algo confusa y todo ocurre con bastante rapidez.

En definitiva, un clásico de esos que nunca se olvidan, un pañuelo lleno de lágrimas, que conservó un día su color y que ahora queda guardado con recelo en un cajón. Una historia adelantada a su tiempo, con otro genio del cine de por medio, John Ford. Un 9,5.

NOTA: 9,5/10
RECOMENDACIÓN: Cinéfilos.
DURACIÓN: 118 min.
AÑO: 1941
Ficha en IMDB



2008/07/27

X-Files I want to believe: No te des por vencido

Más de 14 años han pasado ya desde que la famosa serie Expediente X viera las pantallas de medio mundo. 10 años, de la primera e irregular película que llevaría por primera vez a Mulder y Scully a la pantalla grande. Esta vez, el creador Chris Carter, lleva al cine una vez más las idas y venidas de los dos agentes del FBI, no dando por vencida la nostalgia y el carisma de una gran serie a la que considero dignamente con gran respeto y admiración desde mi infancia...

Varias mujeres desaparecen en una población rural de Virginia. Un sacerdote que tiene "visiones" mandará a la policía a un lugar concreto, donde encontrarán una serie de fosas con cuerpos humanos congelados que parece ser un experimento médico secreto y que puede tener relación con las mujeres desaparecidas... Vuelven los agentes del FBI Mulder y Scully, protagonistas de una de las series más populares de la historia de la televisión. Dirigida por el propio creador de la serie, Chris Carter, una nueva adaptación cinematográfica que se puede ver de forma independiente, sin necesidad de estar familiarizado con la popular serie de TV.

Carter escribe también el libreto, centrado sobretodo en contar un thriller en toda regla, obviando quizás de manera colateral el contenido sobrenatural que tantas alegrías ha dado a la serie. Tenemos no obstante, una historia real (el secuestro y el trasplante de órganos como trasfondo argumental, que no queda del todo explicado, por eso es "X-Files" además de un buen Mcguffin global) mezclada con la búsqueda moral y personal de los protagonistas, Mulder y Scully (la moraleja global reclama en los personajes el dicho quizás tópico "no te des por vencido" no obstante muy válido para casi todo hoy en día) . Se podría decir que casi de eso va la película, de su complicada relación sentimental, teniendo como Mcguffin, el tema que investiga el FBI. Y superando las líneas del primer film, aquí si hay interés por la manera que se lleva la historia y por el gran espíritu televisivo que aún desprende (digamos que es un buen episodio de la serie pero edulcorado con sabios artificios). También hay tiempo para encontrar pequeñas críticas sociales, la moralidad de hacer algo en contra de los demás, el descontrol humano, la religión como medio tanto de creencia como de hipocresía imperialista, la incompetencia del servicio que aporta el FBI (Y donde se aprovecha para crear humor negro con Mulder, por supuesto), pero sobretodo, el final, final de una serie que ya no debería continuar, un cierre en toda regla que el libreto de Carter toma todas las confianzas (claro, él crea y destruye lo suyo cuando le venga en gana) del mundo. Para mí, un cierre digno, con una historia llena de cosas que como buen fan de la serie, se disfruta y llena lo necesario, después de 15 años, esto es más que suficiente, por lo menos para mí.

En el reparto, vuelven a sus respectivos roles, David Duchovny (algo mas viejete que su compañera) que sigue estando muy bien en la piel de Mulder, siendo irónico, serio y graciosete cuando la ocasión lo merece, evolucionando quizás más dentro de la serie, pero que sin duda dará un sorpresón a más de un fan hacía el final. Scully vuelve a estar interpretada por la guapetona Gillian Anderson, que esta vez será la que más juego dé dentro del argumento (¿curioso eh? los tiempos han cambiado chicos...) y esté bastante acorde con todo lo que pasa en la miscelánea que lleva el guión. Los secundarios cumplen medianamente bien, destacando sobretodo el pequeño papel de Amanda Peet ("Syriana", "Melinda y Melinda") antítesis directa, de lo que algún día fue Scully, y simil retórico que Carter viene a decirnos en el film. Billy Connolly también secundario de lujo, un personaje típico de las historietas de Expediente X, muy bien aprovechado y llevando la insinuada y sutil misticismo que pueda llevar la historia. Atentos también a la corta aparición (pero más que efectiva) del mítico y recordado personaje de Skinner interpretado por Mitch Pileggi. Un reparto correcto que cumple perfectamente las directrices que en su día, funcionaron en la teleserie, nostálgicos, bienvenidos.

Chris Carter se estrena en la gran pantalla, y la verdad, no lo hace nada mal. Su dirección esta muy estudiada y rinde bien en todos los aspectos. Bien pueda recordar a la realización televisiva que Carter dio a la serie, pero también tenemos otro ritmo, otra dinámica más cinematográfica, resueltas estupendamente (por ejemplo la escena de la persecución en el edificio en construcción, muy bien rodada, o todas aquellas que tienen lugar en la nieve), Carter fija bien cerca cuando el dramatismo es más personal, y da de lleno, ya que los fans recordarán muchas de las escenas entre Mulder y Scully, el cariño que pone el director en ellas es ciertamente obvio desde el primer visionado. En general, buena aportación. La música corre a cargo de Mark Snow, que compone un Score oscuro, con algún tema bonito además de la ya reconocible melodía de la serie, bien metida, una composición que va estupendamente con la película y que hace más de lo que parece. Lo que destaco: El buen final que se le da a Expediente X con este film, esperemos que no hagan más. El digno thriller, que llena un poquito de contenido la pantalla (no como lo que se ve ultimamente por las carteleras...). Escenas: El inicio, Los dilemas morales de Mulder y Scully incluyendo el besito final (muy bello, y a plena luz del día, cosa que los fans encontrarán definitivo y curioso), la persecución en el edificio (sin respiro), y la parte final con Mulder sufriendo los ataques de los "malos". Lo menos destacable: En parte, sigue siendo más de lo mismo pero con un digno final, que a veces los mensajes no calen del todo, porque llevan al extremismo su contenido (la fe es buena, la fe es lo peor, haz esto, no hagas lo otro, los políticos son lo peor al igual que el FBI, pero el caso lo resuelven sin problemas los mejores).

En definitiva, como fan de la serie original, esperaba quizás más ciencia ficción (después de todo esta serie es conocida precisamente por eso), pero me encontré con un thriller digno, y un cierre global a la serie que deja buen sabor de boca. Un 7,5.

NOTA: 7,5/10
RECOMENDACIÓN: Fans de la serie.
DURACIÓN: 105 min.
AÑO: 2008
Ficha en IMDB



2008/07/24

Sobre "Sed de Mal"



Podéis adjuntar este reportaje del excelente programa "Días de cine" a mi crítica de "Sed de Mal" de Orson Welles, no tiene desperdicio.

Sed de mal: la delgada línea de la frontera

Orson Welles, maestro del celuloide, rodaba allá por el año 1958, "Sed de Mal", último film del realizador en Hollywood, que dejaba bien clara la manera tan sencillamente magistral de Welles a la hora de llenar de contenido o profundidad a sus films, infravalorados por los estudios en su momento...

Un agente de la policía de narcóticos llega a la frontera mexicana con su nueva esposa justo cuando explota una bomba. El policía decide emprender la investigación con el apoyo del jefe local, el obeso Quinlan, muy reputado en la región por sus métodos, pero un hombre ávido y brutal. Una lucha feroz se desata entre los dos hombres, pues cada uno de ellos tiene pruebas contra el otro.

Orson Welles firma el guión (Según varias fuentes reescribiendo uno del que realmente partía y sacándolo de la mediocridad argumental...) de su puño y letra. Es curioso el trasfondo social y político (en menor medida) que tiene el libreto de Welles, obra magna escrita adelantada a su tiempo donde Welles nos habla de la corrupción, de la traición, del choque entre fronteras y etnias, del declive de la ley, el interés suscitado de Welles por "cuadricular" más a los personajes protagonistas y centrarse en perfilar de manera sinuosa e interesante a todos los secundarios, dando un toque bastante oscuro y atípico para una producción del Hollywood clásico de esas fechas. Magníficos diálogos que están milimétricamente bien escritos desde el principio hasta el final. Fantásticos los escenarios (Que sitúan perfectamente al espectador desde el principio con ese famoso plano secuencia inicial) que se humanizan conviéndose en un elemento esencial para retratar el sucio, despectivo y contrapicado mundo que Welles muestra, la fronteriza línea entre México y Estados Unidos, la frontera entre el bien y el mal, una línea muy fácil de cruzar, y muy difícil de llevar por el buen camino. Del guión se podría añadir que estamos ante una obra cumbre del cine noir con algunos toques característicos del Western (en su estructura, los personajes, escenarios y situaciones sobre todo al final, parten de este género) siendo más extravagante aún y infinitamente exótica en todos los sentidos posibles de la palabra. Un guión redondo.

El reparto es extenso, no por ello desmerece, sino todo lo contrario, TODOS los personajes entran en escena para decir algo, para corroborar la espiral del film y hacer que el argumento sea sólido. Así pues, tenemos al poli bueno, interpretado por el recientemente fallecido Charlton Heston, chapurreando algo de español (interpreta a un policía Mejicano) que realmente interpreta al galán por excelencia, el típico personaje de cualquier película de cine negro donde su interés principal es la chica, eso si, Welles no lo desaprovecha y consigue meterlo en la historia sin usar ese motivo. La siempre guapa y sexy Janet Leigh ("Psicosis") que volvería a pisar el Motel Bates años después de rodar esa obra maestra de Hitchcock (sí, hay un Motel que es el mismo decorado que se usó en "Psicosis") la chica en apuros, otro tópico del cine clásico, pero que nuevamente Welles pone de manifiesto su crueldad hacia este tipo de clichés, utilizándolos muy bien para contar el verdadero argumento (ya me diréis en que película de cine clásico, utilizan y secuestran a la chica para chutarla de droga, chapó Welles). El que realmente está de lujo es el propio Orson Welles, en un papel antológico que pasa directamente a formar parte del celuloide y de los grandes villanos de la historia del cine, el capitán Hank Quinlan se come la pantalla, armoniza el dinamismo del film y carga en él las mejores secuencias de la película, sencillamente magistral la aportación de este mítico personaje. En los secundarios, destacar a tres de ellos que me parecieron soberbios, por un lado Joseph Calleia, el eterno amigo y ayudante de Quinlan que da su paso decisivo al final, gran papel. Akim Tamiroff en el papel de Joe Grandi, muy simpático, el EXCELENTE papelón secundario del recepcionista del motel, interpretado por un extravagante y enigmático Dennis Weaver, o la dueña del club, el papel de Marlene Dietrich, amante en el pasado del personaje de Quinlan que cierra el film con una de las mejores citas que he oído, un personaje 100% de cine negro, con un desenlace totalmente denostado y oscurecido nuevamente por Welles. Gran reparto, de 10.

Orson Welles tras la cámara en una completa MARAVILLA. Su uso indefinido a la hora de realizar es para estudiarlo, no hay plano, enfoque y juego visual que se le resista, completando una fotografía que roza la puñetera perfección cinematográfica, propias tan solo de un genio. Empezando por EL famoso plano secuencia inicial, totalmente majestuoso y bien necesario para situar al espectador dentro de la historia (hay un segundo en interior que pasa totalmente desapercibido pero que también es genial), pasando por la cámara en mano (tremendo, estamos en el 1958, que quede claro), los ya característicos planos en contrapicado que refuerzan la idea de la supremacía del villano (Welles lo usa mucho cuando el personaje que interpreta aparece en pantalla), los primeros planos en las escenas cumbres (la bella mirada de Janet Leigh dentro del Motel, en todas sus secuencias no tiene precio, bellisimas. Excelente realización de Welles, me ha fascinado al igual que la fotografía en blanco y negro, llena de diversos detalles y matices. La música, muy acorde con el film y con los pilares básicos del compositor, el gran Henry Mancini. Lo que destaco: La dirección, el guión y el reparto, por ese orden. Escenas: El plano inicial ya comentado, TODAS las majestuosas y tenebrosas escenas del Motel, La parte del final en la base petrolífica. Lo que menos destaco: A veces cuesta un poco seguir los enrevesados diálogos, pero esto es una minucia.

En general, todo un clásico de Orson Welles (no desmerece nada a la altura de Ciudadano Kane en mi opinión), obra maestra del cine noir, y por lo tanto altamente recomendable para todo aquel que se considere cinéfilo. Un merecido 10.

NOTA: 10/10
RECOMENDACIÓN: Cinéfilos
DURACIÓN: 108 min.
AÑO: 1958
Ficha en IMDB